El cine mexicano no es un género Llevamos dos meses del año y el cine hecho en México está dando de qué hablar. ¿Ya logramos que se le deje ver a nuestra industria como un género?

No sé ustedes, pero a mí me encanta ver lo que está sucediendo con el cine mexicano. A pesar del abuso de la comedia, como si fuera la única arma para defendernos ante los monstruos cinematográficos hollywoodenses, me parece que por fin estamos logrando tener una industria competitiva que poco a poco se va arriesgando a salir de su zona de confort, para empezar a experimentar con otro tipo de géneros como el drama combinado con fantasía como lo vimos con la cinta Dos Veces Tú, o el mismo drama mezclado con thriller como en la cinta Perdida, o una cinta más histórica de época como Sonora, entre muchas otras que sin ser necesariamente dirigidas por Amat Escalante, Reygadas o similares, son proyectos que ayudan mucho a que dejemos de ver al cine mexicano como un género. Y digo todo esto porque el otro día en la fila de las palomitas, sin querer escuché una plática entre dos personas y fue algo así como: ¿A ti qué tipo de pelis te gustan goeyyyyy? Pues me gustan las de terror, acción, odio los dramas porque me aburren mucho, las mexicanas son siempre como muy iguales… etc. Me quedé helada, porque de verdad yo juré que ya habíamos logrado entender que el cine mexicano NO ES UN GÉNERO.

Ahí vamos poco a poco y cada vez mejor. De hecho, el año pasado fue histórico para nuestra industria nacional, lo sé de primera mano, pues tuve la oportunidad de platicar con Tabata Vilar Villa, directora general de CANACINE, quien me confirmó que nunca se había logrado que el top ten de las más taquilleras sobrepasará el millón de asistentes. En años anteriores esta cifra sólo la conseguían las cintas que se encontraban en los cuatro primeros lugares. Para septiembre del año pasado, el cine hecho en México ya había vendido más que todo el año pasado. Entonces sí, a pesar de que en ese top ten, la mayoría de las pelis son comedia, estamos hablando de una industria que esta creciendo cada vez más y me encanta que prácticamente cada semana tengamos una opción de nuestro cine en los complejos cinematográficos y que cada vez haya más variedad de géneros.

Dicho lo anterior y esperando no contradecirme, aplaudo el éxito rotundo que ha tenido Cindy la Regia, y que a pesar del fenómeno en el que se convirtió una película como Parásitos (que amo profundamente), la gente ha preferido ver esta producción mexicana, incluso por sobre otros éxitos taquilleros gringos.

En los próximos días se estrenarán más cintas de comedia como La Rebelión de los Godínez, y Veinteañera, Divorciada y Fantástica, que seguramente ayudarán a que el número de asistentes a las salas se incrementen y estoy segura de que al final del año estaremos hablando de que el cine nacional rompió su propio récord de 2019. Y eso, definitivamente hay que aplaudirlo.