Illescena y los productores musicales envían formularios para cuantificar las pérdidas

Las asociaciones empresariales de las artes en vivo de Mallorca están empezando a hacer números de las pérdidas que supondrá la crisis del coronavirus.
Desde Illescena, que reúne a 30 compañías baleares de artes escénicas, explican a este diario que pasarán esta semana a sus asociados un formulario para recabar datos y que podrán hacerlos públicos la semana que viene. "Damos por perdida la temporada de primavera y ya nos vamos a septiembre", lamenta Fàtima Riera, presidenta de Illescena. "Las funciones aplazadas se solaparán además con lo que teníamos previsto para septiembre, más de media docena de nuevas producciones. Se puede producir una sobresaturación que seguirá haciéndonos daño", comenta la representante de los empresarios teatrales. "En nuestro caso [Produccions de Ferro] teníamos este fin de semaba una serie de funciones que se trasladan al 11 de diciembre", comenta. "Pero aún hemos tenido suerte porque hemos acabado la gira de Rostoll Cremat por Cataluña. Otras compañías que tenían que empezar a girar ahora, con 17 ó 18 funciones a la vista, han visto cómo todo se ha caído", relata.

La junta directiva de la asociación se reunió ayer de manera telemática para debatir la batería de medidas que presentarán a las instituciones. El viernes mantendrán un encuentro con la directora insular de Cultura Maria Pastor. "De momento no tenemos respuesta de ningún otro alto cargo. Estamos preocupados y sorprendidos de que todavía ningún alto cargo de ninguna institución nos haya llamado para preguntarnos cómo estamos, cuán grave es nuestra situación o qué podemos hacer juntos para intentar paliar los daños que está causando en el sector cultural la crisis del Covid-19", señaló Riera. Desde la conselleria de Presidencia y Cultura, comentaron en cambio que Illescena está convocada a una reunión a través de un mail que se envió ayer mismo a CREA, plataforma que también incluye a la asociación de empresarios de artes escénicas entre otras. "Y Mateu Malondra (IEB) conversó el sábado con Carles Molinet (también en Illescena)", señalaron.

La directora del Institut d'Indústries Culturals (ICIB) Cristina Llambias, que está en coordinación con la delegación de Cultura y el IEB, apuntó que entre el jueves y el viernes se reunirán telemáticamente con todos los sectores culturales para recopilar sus necesidades y a partir de ahí tomar decisiones concretas sobre las medidas. Recordó que el sector cultural también puede acogerse a las generales ya presentadas por el Govern.

Para Fàtima Riera, una de las claves importantes en el paquete de medidas culturales podría ser la puesta en marcha de una convocatoria de créditos blandos por parte del ICIB. Una propuesta sobre la que todavía no pudo aclarar nada Llambias, a la espera de las reuniones.

El presidente de la Associació d'Empresaris Productors Musicals, Miquel Àngel Sancho, confirmó a este periódico que también enviará un cuestionario a los asociados (ahora mismo son 13) "para hacer una valoración aproximada" del impacto que tendrá la epidemia en el sector musical. Un informe de la Federación de la Música de España ha estimado las pérdidas a nivel estatal en un total de 764 millones de euros. "No tendremos capital y después el consumo de la música quedará a cero. El problema del streaming es que también es gratis o casi. Nosotros [Blau] tenemos todo nuestro catálogo en Spotify y te llevas 3.000 euros por cada millón de escuchas. El único de nuestros artistas que ha alcanzado esa cifra es Bruno Sotos", comenta. Sancho también considera que "desde el ICIB a través de ISBA deberían concederse créditos blandos al sector cultural".

El sector del libro

Por su parte, el librero Francesc Sanchis de Embat (las pérdidas a nivel estatal en el sector del libro ascenderían a 1.000 millones de euros) comenta que, a nivel local, una de las ayudas para las librerías podría ser la exención del IBI. "Que se faciliten los ERTE, y se congelen las cuotas de autónomo y los alquileres también sería necesario". El librero no comparte la medida de abrir las librerías que defenderá la Federación de Cámaras del Libro ante el ministerio de Cultura. "No es responsable, pero es vergonzoso que algunos hipermercados vendan libros y camisetas ahora mismo", denuncia. Sanchis piensa que Sant Jordi no podrá celebrarse este año en la calle y teme por la celebración de la Fira del Llibre, prevista para finales de mayo, dos citas importantes para la caja de las librerías.

Primeras medidas

El concejal de Cultura de Cort Antoni Noguera explicó ayer algunas de las medidas que pondrá en marcha desde su departamento para hacer frente al coronavirus. "Convocaremos una nueva línea de ayudas para minimizar el impacto de la epidemia en el sector cultural", declaró. En el departamento, ya están buscando cómo financiar la convocatoria. Por otra parte, señaló que todas las funciones programadas se celebrarán, "son aplazamientos", y que se harán cargo de algunos gastos que ya podrían haberse hecho, "como los billetes de avión".